Ha pasado ya más de un año desde la última entrada. Fue el 7 de noviembre de 2020, para anunciaros que iba a estar firmando ejemplares de Sombras del Poniente en la I Feria del Libro Malagueño, que iba a tener lugar en aquellos primeros días del primer noviembre pandémico. Se celebró, fui víctima de la incompetencia de los soberbios, follones y malandrines que no han de faltar en ninguna familia, y luego nada…

Todo el mundo sabe lo que hemos vivido en este último año y pico, así que para qué insistir. Tampoco había mucho que contar que tuviera la más mínima importancia en comparación con la que estaba cayendo, y calladito está uno más guapo, como dice una de las voces que hablan en las Sombras.

Hemos intentado, como individuos y como sociedad, volver poco a poco a lo que fue, hacer una vida medianamente parecida a la que solíamos llevar, y empezaron a organizarse, de nuevo, por fin, eventos de carácter colectivo, como las ferias del libro. Y ahí hemos estado, en la carretera, acumulando kilómetros para decir que hemos vuelto, que seguimos teniendo muchas cosas que compartir con los lectores, con los libreros, con los editores y distribuidores. Las Sombras empezaron a agitarse, a rebullir otra vez.


El capricho geográfico nos situó en la casilla de salida más lejana, y nos fue acercando a la cercanía más íntima:


- El sábado 18 de septiembre estuvimos firmando en la 80ª Feria del Libro de Madrid, en la caseta de la editorial. Un desastre organizativo mayúsculo, indigno de un acontecimiento cultural de esta categoría.
- Lo mismo, el sábado 2 de octubre, en la 39ª Feria del Libro de Granada, mucho más abarcable, mucho más amigable.
- El domingo 10 de octubre, participé en un Encuentro Literario con Rafael Ávila Cañizares, amigo, poeta y crítico literario, en la 1ª Feria del Libro de Torremolinos, con su correspondiente y posterior firma de ejemplares.
- El sábado 6 de octubre, estuve firmando en la Caseta de Firmas de la 50ª Feria del Libro de Málaga.
- Repetí al sábado siguiente, 13 de octubre, San Eduardo, en la caseta de la Librería Rayuela, de Málaga, rodeado de amigas, de amigos, de gente buena.

La última escala de este trayecto aproximativo fue en el Rincón de la Victoria, durante el ciclo Noviembre Literario Musical organizado por el Ayuntamiento de la localidad. Ese día, presentado por la Concejala Delegada del Área de Cultura, Ferias y Fiestas, doña Clara Isabel Perles Jiménez, hice una presentación de la novela, apoyada en imágenes y canciones de la época. Lo particular de este acto, aparte de la proyección, fue que después el mundialmente famoso combo multidisciplinar Inadaptados Curriculares interpretó en directo una selección de seis canciones escogidas de entre las más de treinta que circulan por las venas de las Sombras del Poniente. Fue un momento mágico, tremendamente emotivo, de una intensidad que será difícil que se repita. Carlos M. Janeiro a los teclados, Juan Carlos García a la guitarra eléctrica, Rafael León al bajo, Antonio Gallero a la batería, José Luis Lastre a la guitarra española y acústica, y yo mismo destrozando tímpanos al micro, dimos cuenta de Radio Futura, Cooper, Los Secretos, Danza Invisible, Joaquín Sabina y Alaska y Dinarama, para deleite (¡espero que así fuera, de corazón!) del personal, creo. Un millón de gracias a estos Kamaraden que la vida ha puesto en mi camino, hacen que todo parezca tan fácil…

Quiero agradeceros a todos los que os habéis acercado a compartir estos momentos en Madrid, en Granada, en Torremolinos, en Málaga y en el Rincón de la Victoria, aunque muchos de vosotros jamás lleguéis a leer estas líneas. Los tiempos están siendo (y vuelven a serlo de nuevo) duros, pero gracias a gente como vosotros todo es mucho más llevadero.
Feliz Navidad, y salud. Sobre todo salud.
