El pasado jueves, según lo previsto, se congregó un puñado de personas alrededor de una mesa en el Ateneo de Málaga para asistir a una presentación muy especial de Sombras del Poniente. Como ya anticipé, se organizó la presentación en torno a una proyección de fotografías acompañadas de música, referido todo ello a la materia que se narra en la novela.
Para mí —y puedo asegurar que no fui el único— fue un acto muy emotivo, por lo que supuso de recreación, de revisita de los espacios en que vine al mundo, hoy ya tristemente desaparecidos.

Agradezco profundamente las palabras introductorias de Francisco Chica y, por supuesto, la asistencia de cuantos tuvieron la generosidad de acompañarme en ese viaje al pasado.
Próxima parada de la gira: Fuengirola, el jueves 24. Informaremos en breve.