La última vez que escribí algo aquí fue el 18 de mayo de 2023… Va camino de tres años. Así que más vale empezar por el principio.
Hola. Y gracias por seguir ahí.
Demasiado tiempo sin escribir nada… Pero eso no es del todo cierto. En realidad, sí que he estado escribiendo, y mucho. Pero no a la vista de todos, sino encerrado en mi estudio, dando forma a lo que ha terminado siendo mi segunda novela. Así que aquí estoy, para recapitular su andadura hasta llegar a este momento y anunciar que ya está disponible.
Se titula Recreo, y empecé a escribirla en octubre de 2019, cuando me pude calmar después de todo el ajetreo que acarreó la publicación de la anterior, Sombras del Poniente, y su promoción por ferias del libro, presentaciones, museos, etc. A finales de febrero de 2024 le puse el punto final.
En estos dos años transcurridos desde entonces me he dedicado a pulir el texto, revisándolo una y otra vez, y a intentar que alguien me lo publicara, cosa que, finalmente, no ha ocurrido. Ninguna editorial ha querido publicar Recreo en este tiempo, y no voy a entrar en las razones que se me ocurren porque es muy temprano para encabronarse y, además, ya no tiene remedio. En pocas palabras, en diciembre pasado admití mi derrota y opté por el que yo siempre he considerado el último cartucho: la autopublicación.
Autopublicación que, además, ha sido también autoedición, puesto que lo he tenido que hacer yo todo: diseñar, editar, maquetar el texto… Incluso cargar con los ejemplares hasta la librería. Creo que, excepto hacerme millonario y comprarme una isla, he cubierto ya la mayoría de los oficios relacionados con el mundo del libro. Lo único que no he hecho ha sido la cubierta, obra de un fantástico diseñador, Fran Barrionuevo, que ha sabido interpretar a la perfección mis no muy claras ideas al respecto y ha creado una portada que me tiene enchulao, a mí y a todos lo que la han visto ya. Voilà:

Ha sido un proceso apasionante que empezó en diciembre de 2025 y ha terminado este pasado martes, 3 de marzo de 2026, con la llegada de las cajas. Dejando aparte cualquier otra consideración, lo cierto es que me lo he pasado como un niño con juguetes nuevos aprendiendo, prácticamente desde cero, los intríngulis de convertir un archivo de texto en un material listo para la imprenta. Diseñar la página, el número de líneas, elegir la fuente y su tamaño, el diseño del párrafo, los márgenes… ¡Qué oficio más bonito! Y qué satisfacción cuando ves que van saliendo las cosas medio en condiciones y que el resultado final no es un espanto.
En resumen, que después de estas pocas semanas, el libro ya está disponible, por el momento, en Librería Rayuela (pedidos@libreriarayuela.com) o por mensaje privado a mi persona. Iré anunciando otras librerías que puedan sumarse en las próximas semanas.
Es una edición muy corta: doscientos ejemplares, numerados a mano, del 1 al 200, y cada uno de ellos incluye un marcapáginas, cuyo diseño ha sido también obra —y gentileza— de Fran, que reproduce los colores del libro, pero invertidos.
¿Qué más? ¿Cómo…? ¿Que de qué trata…? ¡Ah, sí, claro! Mejor os dejo con el texto de la contraportada:

No os despistéis, que el recreo pasa volando. Hasta pronto.